Cuando niña te conté una historia, la amabas, la adorabas, la pedías en cada viaje. Hasta hoy no lo comprendía, pero te estaba hablando de la vida, de verdad te hablaba de nuestras vidas y jamás lo hubieses imaginado; ni yo lo hacía.
Los carritos realizaban un viaje en el parque de diversiones del santuario, subidas, bajadas, luces, loops, una "realidad" que te pareció genial, a mi me encantaba narrarla, modificarla, animarla...crear.
En ocasiones, después de haberla escuchado ya muchas veces, dudabas de si era o no real, me preguntabas; algunas veces dije que sí era realidad; bromeaba y me alegraba tu ingenuidad (siempre fuiste un ingenuo lindo).
Solo se trata de una paseo, sabes?... Dices que te desilusionaste, pero sé que la historia vive en nuestra imaginación y va más allá de eso, no es necesariamente real, te digo otra vez, sólo se trata de un paseo. Hoy lo supe, basta con que me pidas que te cuente la historia, para tomar una decisión ahora entre miedo y amor, el recorrido podría tener luces que encandilan o caídas vertiginosas de horror, podría ser divertido o muy lento, tal vez algo aburrido o colorido o húmedo, cruzando el mar, volando, riendo o gritando. Será como queramos, así que no te preocupes por nada, no temas nunca, ni por lo irreal ni por lo real, porque esto es sólo un paseo.
Quiero que lo sepas...
la vida es un paseo.
Gracias Pedro por el regalo que era pal Piero.. yo también lo aproveche, me provoco muchas sensaciones y pensamientos y recuerdos, de verdad abre los ojos.
Gracias hermano, por ser quien eres, porque ya eres lo que debes ser.
En el camino descubriremos lo que ya somos.
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