
Se me voló el tiempo y me tiró de "espalda al loro" como el viento lo hace siempre con la ropa colgada en el tendedero del balcón.
Me tuve que sujetar con perritos para no desesperar y caer en la paranoia del tiempo perdido. Mas no podía yo perderme en el espacio nuevamente para continuar con el círculo vicioso de la precariedad temporal que crece mientras más se desea tener más. Sin embargo, ya me voy dando cuenta que siempre que hay falta de algo me las arreglo para escapar y me encuentro aquí derrochando las pocas horas que me quedaban para hacer del deber del estudio algo menos histérico.
Sí! ya me estoy yendo y evitando el colapso posterior. Sólo quería saludarme aquí y sentir por un rato que soy dueña de todos los tiempos de mi vida y que no me controlan los palitos del reloj.
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