Mi pelo suelto no tiene otro sentido que la libertad que abunda en tu presencia, nuestro escondite va más allá de azoteas y de mares, más allá de cabellos que atenúan el sol. No te cubro para protegernos del mundo, es sólo para observarte un rato a media luz y luego salir al día sintiendo que te amo a cualquier tonalidad.
Me encanta tu cuello risueño y tu forma de escribir, los ojos con líneas secretas que usas para observar los detalles de la vida y tu boca, tu risa y tu sonrisa, tu boca. Tú.
Y te adamo con niñez y vehemencia y con la sobriedad justa para saber que esto es locura, pero también es realidad.
1 comentario:
te adamo también, pocas personas conocen esa palabra, pero sé que nosotros al menos la sentimos, y claramente desde antes de que te dijiera que existía esa palabra.
nunca olvidaré esa tarde de vicios en tu azotea con ese cromatismo en el cielo y mejorando un día que daba para mal día, pintamos como las nubes al cielo nuestros días.
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